lunes, 1 de septiembre de 2008

Liberal

¿Eres libre?
Por supuesto.
Puedes elegir cumplir la ley o no cumplirla, pagar impuestos o no pagarlos, beber lo que quieras y conducir o no...
Puedes elegir lo que quieras.
Pero deberías saber que nadie debería pagar un precio por la libertad de otros.
Quieres ser libre para decidir si te pagas la seguridad social o no, para elegir tu médico o, si así lo deseas ir al veterinario para que te inyecte anabolizantes (los que te da él son mucho más eficaces) o al barbero cuando tengas dolor de muelas, porque es mucho más barato.
Quieres ser libre para educar a tus hijos como te venga en gana. ¿Habrás pensado alguna vez en lo quieren ellos? Aunque, claro, ellos son demasiado jóvenes para pensar por si mismos en lo más adecuado: ¿Por qué?: Demasiados instintos, tantas hormonas, demasiadas cosas desconocidas, tanto por aprender.
Y, sin embargo, todos NACEMOS libres, ¿no?
¿Qué hay de la seguridad ciudadana y de la justicia (que, siendo lenta y formalista, no es justa y quieren condenarnos a que parezca que no tiene solución)? ¿Y la defensa?
¿Las dejamos también para que cada cual decida?
Me parece bien: La libertad debe de ser, siempre, la única opción.

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