Tanta teoría hace que se olvide las esencias. Puede que la práctica, con todo lo que conlleva, también contribuya a este olvido.
El periodismo consiste en informar e informar no supone más que transmitir información.
El resto es accesorio: motivaciones, ideologías, canales, medios, nombres, ...
Dijo el otro día, Iñáki Gabilondo, durante la recepción de un premio en Iberoamérica, una gran verdad: Ahora, a las empresas les interesa más la cuenta de resultados que informar.
Es una verdad de tal calibre que no debería extrañarnos. Las empresas están para ganar dinero, pero ¿y el servicio?
Ahí es donde va la reflexión de Gabilondo. Y acierta.
Por eso está teniendo tanto éxito internet, porque allí la información se genera con rapidez y se transmite con fluidez y, en cierto sentido, poco contaminada.
La gente quiere informarse. Convendría no olvidarse nunca.
Dejar de lado cuartos poderes, quitar y poner cargos, trapichear con las cosas de comer y tantas otras situaciones, ...
Informar es lo que nos importa a los periodistas y a quienes quieren estar informados.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario