En este enlace publicado en el blog de Enrique Dans puede comprobarse el papel que están jugando algunas editoriales en esta etapa de transición hacia un nuevo canal de información y la presión que están ejerciendo por medio de un acuerdo firmado, al parecer, en Hamburgo (Alemania).
Es muy interesante (no voy a entrar en si acertada o no) la comparación que se hace con las discográficas, pero si las editoriales son las discográficas, y consecuencia de esta misma ecuación, ¿somos los periodistas los músicos?
¿Debemos volver nosotros también al directo, o nos sirve con quedarnos como estamos?
El ajuste está siendo doloroso. Se superpone, además, a una crisis mediática que está arrasando con muchos puestos de trabajo. Lo que sí que es seguro es que el periodismo no va a morir. Sería muy difícil que, en una sociedad que necesita tantísimo la información, desde cualquier punto de vista, desde el profesional hata el meramente lúdico, desapareciera el periodismo.
Sólo tendrá que encontrar una fuente de financiación que permita a los periodistas ejercer su actividad de manera profesional, y no como aficionados o como periodistas y ciudadanos.
jueves, 16 de julio de 2009
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