jueves, 30 de julio de 2009

Lo has hecho mal, muy mal

Sobran comentarios.

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20090729/voy-pedir-quien-eres-para-evitar-que-vengas-este-ministerio/553324.shtml

Es y ha sido práctica muy habitual la de convocar a los medios para la toma de fotografías. Se ha pretendido siempre que a estas photo calls acudieran solo y exclusivamente fotógrafos. Sin más.

Sin embargo, la tentación de acercarse a pedir declaraciones es grande, cuando la actualidad aprieta. Lógico

Y de ahí a una amenaza apestosa.

martes, 28 de julio de 2009

Puntos de vista sobre el futuro del periodismo

Extraordinario, el artículo escrito por Felipe Sahagún para el número de julio de la revista de la Asociación de la Prensa de Madrid, Cuadernos de Periodistas, titulado El Futuro del Periodismo.
En él, además de desaparecer tras el hilo que tejen las palabras de otros para construir su propio punto de vista, como si el narrador se hubiera transformado en una capa de opacidad reducida de Photoshop que, igual que altera, también deja ver con nitidez, pero con cierta inquietud, la foto principal, Sahagún refleja el debate que se produjo en el Senado de los Estados Unidos sobre la conveniencia de que los periódicos reciban ayudas estatales para sobrevivir, y de que incluso renuncien a ganar dinero, uno no sabe si, por tanto, dejando de ser empresas.

- Enlaces a varias páginas del Senado y de los senadores Kerry y Cardin con información sobre este debate: Enlace 1. Enlace 2. Enlace 3. Enlace 4. Enlace 5. -

No existe conclusión, como no podía ser de otra manera.
Destacan, sin embargo, algunas perlas centradas en el debate sobre la supervivencia del periodismo profesional. Todas ellas indican bien a las claras dónde nos encontramos y por qué nos hallamos en esta coyuntura. Por ejemplo:

Arianna Huffington: “Lo que no funcionará –no puede funcionar- es actuar como si los últimos quince años no hubieran ocurrido, como si estuviéramos todavía funcionando con la economía de los viejos contenidos y no con la economía de los nuevos enlaces, y como si la salvación de la industria estuviera en la protección de los contenidos tras jardines amurallados”.

Marissa Mayer: “A estas alturas, es obvio que la presentación de las noticias en internet es, debe ser, fundamentalmente diferente de la presentación en los medios impresos o audiovisuales”.

David Simon: “El periodismo de calidad está muriendo en los Estados Unidos y, a menos, que se consiga un nuevo modelo económico de negocio, no renacerá en la red ni en ninguna otra parte. Internet es un instrumento maravilloso. Es, claramente, el sistema de distribución de información del futuro, pero hasta ahora no distribuye mucha información de primera generación. Más bien, absorbe el reporterismo de las grandes publicaciones, contribuyendo poco, repitiendo mucho e inundándonos de comentarios”.

Steve Coll: “Seamos sinceros: el cambio tecnológico y su impacto en los mercados publicitarios, junto con la profunda recesión, han sido mucho más decisivos que las preferencias de los lectores en la crisis causante de las pérdidas de reporterismo independiente. La actual crisis en el periodismo no es tanto una crisis de lectores como una crisis de lectores rentables para los medios”.

En mi opinión, si el periodismo tiene que buscarse la vida como un negocio, tampoco puede renunciar a dejar de ganar dinero. Por principios, las subvenciones deberían quedar olvidadas. Cobrar por la información no implica necesariamente que los lectores tengan que pagar por ella (¿pagan acaso por la información que reciben por televisión?).

lunes, 20 de julio de 2009

El senado y los galgos 17

Ganarse el pan es algo realmente fatigoso y triste. El hombre se inventa piadosas mentiras a propósito del trabajo. He aquí otra y no menos abominable idolatría, el perro que lame el palo que lo castiga: el trabajo.

Luther Blissett. Q


Because the Night. Patti Smith, Bruce Springsteen

viernes, 17 de julio de 2009

El problema está en buscar financiación

Creo, desde un punto de vista muy humilde, que el principal problema que tiene el periodismo hoy consiste en encontrar anunciantes para volcarse en internet.
Para mi que la gente (a los usuarios me refiero) no está muy dispuesta a pagar por los contenidos en internet, ya que lo ven un medio más parecido a la tele o a la radio que a los propios periódicos. Por lo tanto, y como pasa con la tele o con la radio, la mayor parte de la gente opina que ya se paga bastante por la electricidad con que funcionan estos aparatos y, a cambio, están dispuestas a soportar patrocinios y anuncios, más aún desde que se zapea a placer.
Así pues, se trata de crear algo diferente a lo que puede hacer cualquiera para que sea atractivo, y de buscar anunciantes.
Por supuesto que luego irán todos detrás, pero que le quiten a uno lo bailado.
Y todo este proceso va a llevar tiempo. Primero hay que probar, después encontrar un lenguaje periodístico apropiado para este canal y posteriormente explotarlo.
Mientras tanto, arriba esos ánimos. Ahí va un enlace que empuja a cierto entusiasmo:
Why Journalism Matters

jueves, 16 de julio de 2009

Nuevo apunte sobre los cambios en los medios de comunicación

En este enlace publicado en el blog de Enrique Dans puede comprobarse el papel que están jugando algunas editoriales en esta etapa de transición hacia un nuevo canal de información y la presión que están ejerciendo por medio de un acuerdo firmado, al parecer, en Hamburgo (Alemania).
Es muy interesante (no voy a entrar en si acertada o no) la comparación que se hace con las discográficas, pero si las editoriales son las discográficas, y consecuencia de esta misma ecuación, ¿somos los periodistas los músicos?
¿Debemos volver nosotros también al directo, o nos sirve con quedarnos como estamos?
El ajuste está siendo doloroso. Se superpone, además, a una crisis mediática que está arrasando con muchos puestos de trabajo. Lo que sí que es seguro es que el periodismo no va a morir. Sería muy difícil que, en una sociedad que necesita tantísimo la información, desde cualquier punto de vista, desde el profesional hata el meramente lúdico, desapareciera el periodismo.
Sólo tendrá que encontrar una fuente de financiación que permita a los periodistas ejercer su actividad de manera profesional, y no como aficionados o como periodistas y ciudadanos.

viernes, 10 de julio de 2009

El senado y los galgos 16

En el sonido de la campana del monasterio de Gion resuena la caducidad de todas las cosas. En el color siempre cambiante del arbusto de shara se recuerda la ley terrenal de que toda gloria encuentra su fin. Como el sueño de una noche de primavera, así de fugaz es el poder del orgulloso. Como el polvo que dispersa el viento, así los fuertes desaparecen de la faz de la tierra.

Heike Monogatari

Pure. Lightning Seeds

martes, 7 de julio de 2009

Toro

La llamada fiesta nacional es hermosa y brutal. Un verdadero espectáculo. Las corridas, los recortes y los encierros son espectáculos salvajes, vistos desde un punto de vista de hoy mismo, tampoco hay que ir mucho más lejos.
Sin embargo, hay razones sentimentales que me llevan a estimar estas fiestas en sus formas más puras.
No entro (no me apetece: me enrrollaría) en si el toro constituye una manifestación cultural, porque indudablemente ha dado lugar a una serie de manifestaciones artísticas que se han convertido en constante a lo largo de la historia por estos lares.
Yendo más a lo profundo:
La lucha de poder a poder entre un toro y su torero entendida en su forma más primitiva y campestre no es más que una expresión más de la naturaleza, como podría ser el quedarse quieto ante una embestida. Pero el toro, después, tiene que morir.
Correr delante de un rebaño de reses, sin más violencia que el citar a los animales, simplemente, es otra manifestación más de la naturaleza. Pero el toro, después, tiene que morir.
Esquivar a una res que se te viene encima, sin desgastar más al morlaco, es otra manifestación más de la naturaleza. Pero el toro, después, tiene que morir.
A mi padre le encantan los toros, a mis abuelos les apasionaban. Con todos ellos he visto toros en la tele, y nos hemos sentado en silencio a sentir le electricidad.
Para ellos, todo lo relacionado con el toro es un rito pagano, el reconocimiento rendido de la temeridad. Yo tengo una posición que no se siente cómoda ni en un sitio ni el otro.
Me suele asquear todo lo que hay alrededor del toro, el espectáculo de las plazas, desde el dinero público hasta la venta de almohadillas. Pero, sin embargo, admiro a quien se pone delante de un astado porque es lo que más quiere del mundo. Esa postura me merece un respeto telúrico, ancestralmente animal. Su liturgia, en los mejores de los casos, se me antoja casi mística. Lo malo es que, después, un animal tan hermoso tenga que morir. Y en muchos casos, de manera repugnante y deshonrosa. Muchos creen que el bicho lo merece.
Siempre hay excepciones, claro. Los mejores obtienen su indulto y un puesto como semental.
En los últimos días, y a propósito de la celebración de San Fermín y dado que José Tomás se encerró el pasado domingo con seis toros de tres ganaderías distintas en la Monumental de Barcelona, se ha intensificado el debate que ya desde hace un tiempo se viene produciendo un sobre la tauromaquia.
La fiesta está condenada. Su éxito ha significado una palmaria frivolización. Su brutalidad se nos hace insoportable, fruto de los valores que acertadamente tienen que conducirnos a una sociedad mejor. Las nuevas generaciones cada vez la conocen menos y con menor profundidad. Es muy posible que languidezca, al calor de alguna fiesta tradicional, alentada por la costumbre contra todo.
Hemos cambiado. Seguimos cambiando.
Tal vez, sí que deberíamos hacer un esfuerzo por conservar la raza de toros bravos que se ha creado y su hábitat natural: la dehesa, uno de los grandes tesoros de nuestras tierras.

lunes, 6 de julio de 2009

No es sólo eso (a propósito de una entrevista a A. en P.)

Tendrán que llegar sistemas políticos más perfectos y más participativos.
Uno, desde la indecencia ignorante, el cacareo barriobajero y el rebuzno rural, tiende a pensar que la democracia de partidos, sistema hegemónico en los países occidentales, está bien asentada en un aparato burocrático descomunal, la emisión de normas aplicables a toda la población, sea en general o a modo particular, el monopolio de la fuerza a título legal, y la administración de justicia (¿?).
Sin embargo, este sistema sólo satisface la participación pública de manera parcial, sustituyéndola casi de manera absoluta, e independientemente de la cantidad de instituciones electivas interpuestas, por la representación de representantes elegidos cada cierto tiempo.
La democracia como tal está lejos de ser perfecta. Los partidos políticos obligan a votar ciertas opciones, pero ¿qué pasa cuando un ciudadano vota un programa electoral porque es el que más se acerca a su propia ideología, pero no está de acuerdo con alguna parte? Pues que se ha vinculado totalmente a ese contrato por un tiempo definido.
Por supuesto. Si acabamos defraudados siempre podremos cambiar la orientación del voto en la siguiente votación.
Eso nos dicen y así nos acallan.
Pero de hecho, renunciamos a orientar la acción política durante los mandatos. En el ínterin, los políticos se enfrascan en buscar alianzas, coaliciones, apoyos. En el mejor de los casos interpretan la voluntad de sus electores como buenamente creen, o logran imponer en sus propias y opacas estructuras, muchas (todas las) veces parecidas a viejos aparatos soviéticos. En el peor (las más de las veces), clavan manos y posaderas en sus despachos, hacen y deshacen a su antojo, se contradicen y cabildean.
Una mejor democracia será una verdadera república. No consistirá únicamente en elegir desde el más alto cargo del estado hasta el último. No es sólo eso, como algunos creen.
Se tratará de orientar.
No tiene por qué ser justa. Simplemente será lo que todos elijan. Ese es el riesgo. Hay que dejar de ser niños pero ya. ¿Estamos dispuestos? ¿Se nos dejará?
Y necesitaremos otra gente. Más sabios, para que esto, como dice Pedro Ruíz, no se convierta en “una guerra civil de dinero”.
Uno ya sabe lo que supone ser niño, y no logra quitarse esa sensación de encima cuando se dirige a las administraciones públicas. Ya sea para ir al médico, solicitar documentación o votar: Uno siempre tiene que pedir permiso. Y obtenerlo, por supuesto.

viernes, 3 de julio de 2009

Qué mas dará cuál sea el suplemento

Hoy he leído en el blog de Juan Cruz en El País
(http://blogs.elpais.com/juan_cruz/2009/07/lo-que-dijo-jean-daniel.html)
que se estremece al oir que los periódicos puedan, algún día, convertirse en suplementos de alguna página de internet.

Para algunos, podría tratarse de estar todo el puto día con las mismas gilipolleces.
Para otros, la sensibilidad de este canario es extraordinaria.

Lo que sí que parece claro es que estamos al principio de algo extraordinario, que balbuceamos y que es lógico tener miedo (para qué ocultarlo). El lenguaje periodístico en internet tiene que evolucionar y ganar en claridad. Blogs, buscadores y redes sociales son sólo primeros pasos. Todo esto que nos está pasando es acojonante.

Lo que desde luego no podemos permitirnos es tener nostalgia antes de que toque, ponernos a idealizar lo que nunca fue tan hermoso, olvidar sudores, lágrimas, regueros de sangre. No podemos permitirnos que la memoria borre a placer, difumine los recuerdos y les añada un filtro sepia para que queden bonitos (con photoshop es bien sencillo) y, de este modo, nos sirvan para afirmarnos en que cualquier tiempo pasado fue, ... ¿mejor?

Casi mejor, diferente.

jueves, 2 de julio de 2009

Estiércol de las cuadras

Hieden las cuadras. Rebosa el suelo de los establos de mierda. Y en verano el calor hace que el olor sea nauseabundo e insoportable. Y en invierno todo aquello se convierte en una pecina cruzada de albañales que llevan y traen aguas pestilentes.
Salpican los cascos de los caballos líquidos y sólidos. Vuelan las heces por doquier. Las bestias no cuidan de dónde caen.
Y nosotros, mientras, miramos todo aquello medio asqueados, medio perplejos. Algún día tendremos que sacar todo aquello. No deberíamos esperar a que nos salpique tanta porquería.
Hay que ensuciarse antes. Sólo así podrá uno lavarse cuanto antes.

miércoles, 1 de julio de 2009

Lo jodido de Garci

Ayer, viendo el extraordinario programa de Garci sobre cine clásico, me dí cuenta de que no cuento con la suficiente capacidad para procesar, ordenar y relacionar todo lo que he ido acumulando en la cabeza y en las estanterias de la casa y el trastero, y que, antes pronto que tarde (porque ya es tarde), debería de hacerme con un buen sistema de fichas e ir ordenando las movidas por si en algún momento se necesitan.
Tendré que buscar tiempo, pero es imprescindible.

Después, como me había quedado con el drama de Irán, intenté responderme a la pregunta de qué derecho podemos tener a entrometernos en sus asuntos y si la defensa de los derechos humanos nos legitima para ir a defenderlos allá donde sea, para convertirnos en adalides de la especie, o si, por el contrario, su simple mención frente a otras culturas nos convierte en occidentales imperialistas.

Más tarde, pensé que si en los medios echan a los comerciales, difícilmente va a poder venderse publicidad, y sin publicidad, se reducirá la paginación y las tiradas, y sin páginas ni ejemplares acabarán echando a los periodistas. El modelo de medio de comunicación está cambiando. Ahora se trata de cambiar las dimensiones: el papel, antes hegemónico, tendrá que reducir su impacto, mientras que internet y los nuevos medios verán crecer su influencia. Hay que reorientarse para sintonizar los cambios.

Total, que me acosté a las dos. Hacía demasiado calor.