viernes, 30 de enero de 2009

La avaricia no es pecado

Hay quien se extraña de que los directivos de la banca se dediquen a pillar lo máximo que puedan, aunque el dinero provenga de fondos públicos. ¿Qué haríamos cada uno de nosotros? Pues cabe cualquier opción, desde el santo autorregulado hasta el avaricioso que rompería el fondo de cualquier saco.
La avaricia no es pecado. Es humana. Más aún, es animal.
Parece mentira. Tanto avance, tanto chisme y qué poco conocimiento de nosotros mismos como sociedad hemos alcanzado.
Que cada cual se indigne con lo que le venga en gana, yo prefiero que a quien se aprovecha de una situación comprometida se le castigue con dureza . Además hay que aprender para la próxima ocasión y evitar de raíz comportamientos asquerosos.
Queda para otra qué entendemos por aprovecharse, por situación comprometida y por dureza en el castigo.

No hay comentarios: