He oído al gran Eduard Punset (convertido en taxista para la grabación de uno de sus magníficos capítulos de Redes) decir que antes pensaba que la natural evolución humana llevaría a la desaparición del pensamiento mágico, pero que, a medida que ha ido pasando su tiempo y viviendo, ya no está tan seguro de que llegue a ser así. Parece ser que una parte de nuestra programación genética nos impulsa a creer que se esconde una mano (o manos) divina (s) tras todo lo que sucede. Punset basa esta afirmación en recientes estudios psicobiológicos que desenmascaran este comportamiento de la psique humana. Para Punset, lo del pensamiento mágico no es bueno ni malo, porque a veces nos ha venido bien, y a veces, mal.
Me parece muy cierto.
Creo, además, que este rasgo se extiende a otras circunstancias del comportamiento humano. Somos, por ejemplo, depredadores despiadados y crueles, centrados en nosotros mismos.
Así es que a mi me pasa un poco como a Punset. Creía que lentamente, poco a poco, mejoraríamos nuestro comportamiento social. Tenía algo así como un optimismo antropológico. Ahora, sin embargo, creo que hay rasgos de comportamiento tan humanos como el caminar a dos patas, que no nos quitaremos jamás, y que, además, como dice Punset, no son ni buenos ni malos.
Simplemente son, y a veces nos vendrán bien, y a veces, mal.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario