Pero mi punto de vista no importa en esto, ninguno importa. Saber que en un momento dado habrá que renunciar a todo es lo insoportable, para todo el mundo, sea lo que sea lo que constituya ese todo, lo único que conocemos, lo único a lo que estamos acostumbrados. Yo comprendo bien a quien lamenta morirse solo porque no podrá leer el próximo libro de su autor favorito, o ver la próxima película de la actriz que admira, o volver a tomar una cerveza, o hacer el crucigrama del nuevo día, o seguir la serie de television que sigue, o porque no sabrá qué equipo ha ganado el campeonato de fútbol del año en curso. Lo comprendo perfectamente. No es solo que todo pueda aún darse, la noticia inimaginable, el giro de todos los acontecimientos, los sucesos más extraordinarios, los descubrimientos, el vuelco del mundo. El revés del tiempo, su negra espalda … Es también que son tantas las cosas que nos retienen. Tantas como a tí. O como a mí.
Javier Marías. Todas las Almas.
Heart Shaped Box. Nirvana.
lunes, 7 de septiembre de 2009
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