Hay que ser muy ingenuo para creer que algo va a cambiar, gane quien gane.
Que un candidato a presidente sea negro no es una garantía. Que una candidata a vicepresidenta sea mujer, tampoco lo es.
Aceptan las normas. Han tomado autopistas de peaje y se han hipotecado.
Cada lobby habrá hecho sus cuentas, las guardará y esperará al momento adecuado para tirarlas sobre una mesa.
Con peajes por pagar e hipotecas que vencerán cuando estén amortizados, tal vez consigan modificar algo, pero será poca cosa.
No seamos ingenuos. No seamos blandos.
Las cosas tienen mecanismos que se nos escapan.
martes, 4 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario