jueves, 28 de agosto de 2008

Música, música, música

Droga perfecta o besos negros de algún rincón donde nunca brilla el día.
Interestatal de la mañana de sábado sin compañeros de juego.
Mis palabras son balas de paz, también reptiles de almas perfectas.
Prefiero disfrutar de todas las músicas que usan sus almas para taladrar tímpanos y llegar al hipotálamo.
Creo que, como yo, también lo hicieron, Vivaldi, Bach, Haendel, Mozart, Beethoven, Falla, ...
Tantos otros.

No hay comentarios: