El accidente de Barajas ha levantado un debate necesario para el periodismo:
¿Hasta dónde podemos llegar por el interés humano de una noticia?
Tal vez para responder esta pregunta crucial deberíamos separar periodismo de otras técnicas que se le parecen, pero que tienen más relación con el espectáculo.
No se trata de criticar. Simplemente intento clarificar sin simplificar.
La información es (muchas veces) espectacular, pero no es espectáculo en si.
La gente tiene que estar informada. Para eso está el periodismo. Sobre todo para eso. Ni para ser un contrapoder, ni para elevar místicos egos, ni para divertir o manejar opiniones, ni para otras tantas cosas, que deberían quedar en segundos planos.
Todo está cambiando a tanta velocidad que no somos capaces de asimilarlo.
Por favor, no despreciemos al público.
Ahora menos que nunca.
Y dejémosle que si quiere diversión, acuda a los espectáculos. Todos sabemos dónde se hace el espectáculo.
Aceptémoslo y cuidemos de nuestros propios pasos.
viernes, 29 de agosto de 2008
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