martes, 22 de enero de 2013

Les viene bien porque no quieren

Les viene bien el hastío, la indiferencia y el aburrimiento. Así pueden apuntar los focos donde quieran, generalmente lejos de sí.

Les viene bien la oscuridad, los cautivos, los aduladores, la opacidad, el voto imperativo, la grey. Manejan puntos débiles y los aprovechan.

No quieren críticas, ni libertad, ni responsabilidad. Se creen impunes.

Hacen y deshacen, cacarean necedades y callan lo que debería decirse, ondean trapos y se arrojan mandamientos, pero no son más que la voz de sus amos.