La bandera avanza hacia el paisaje inmundo, y nuestra jerga ahoga el tambor.
En los centros alimentaremos la más cínica prostitución.
Degollaremos las revueltas lógicas.
¡En los países especiados y empapados! — al servicio de las más monstruosas explotaciones industriales o militares.
Adiós, aquí, qué más da dónde. Reclutas de la buena voluntad, seremos de filosofía feroz; ignorantes para la ciencia, taimados para la comodidad; que reviente el mundo que sigue. Es la auténtica marcha. ¡Adelante, mar!
Iluminaciones. Arthur Rimbaud
U2. One
miércoles, 23 de marzo de 2011
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